jueves, 18 de diciembre de 2014

Navidad.

Vuelta a casa por Navidad. Algunos antes y con más ganas que otros.

Esta mañana ya desperté sola en el piso. Mis compañeras se fueron ayer a sus respectivas ciudades a pesar de mis lágrimas y mis constantes "¡no os vayáis! Las echo y las echaré muchísimo de menos hasta que volvamos a estar las tres juntas de nuevo en nuestro pisito.

Nunca antes había sentido esta tristeza estando aquí, esto se acaba. La temida Navidad llega para estamparme en la cara que ya queda nada para el final de esta aventura. Me reconforta un poco el hecho de no parar de planear rutas por españa para visitarnos los unos a los otros, o para volver a italia juntos a emborracharnos y bailar hasta que no podamos más.

Tengo la maleta llena de regalos que van directos al árbol de Navidad de casa y miles de planes hechos para mi vuelta. En cuatro días también estaré yo con mi familia y amigos. Suena muy mal pero, sin tener en cuenta lo mucho que me jode no poder abrazarlos en la distancia, no los he echado tanto de menos como creía, pues los siento muy cerca. Bendito siglo XXI que nos mantiene en contacto con nuestros seres queridos las 24 horas del día aún estando a miles y miles de kilómetros lejos de ellos.

Por cierto, qué preciosa Bérgamo en Navidad. Ojalá nieve a mi vuelta.


Y bueno, han pasado muchas cosas desde la última vez que escribí. Cosas muy locas. Entre ellas que he aprobado mi primer examen de erasmus teniendo los apuntes a menos de una semana del examen, siendo oral y en italiano. También ha habido algunos besos. Pero eso es ya otra historia.

Buon natale, nos vemos a la vuelta.



No hay comentarios:

Publicar un comentario