domingo, 15 de febrero de 2015

Hoy me he levantado pensando en lo injusto que es que no seamos capaces de decir lo que sentimos y las cosas bonitas hasta el último momento. Aún así tengo los ojos lagrimosos de pura felicidad. Los abrazos de amistad y los de algo más me han calado hondo. Aunque estén lejos y algunos los conozca desde hace seis meses y otros de una semana siempre llevarán una parte de mi.
Me siento radiante por las palabras tan bonitas y sinceras que me han dedicado y me alegra saber que yo he sido tan o más especial para ellos como lo han sido ellos para mi.
Y como dice antonio machado y como mi padre me recuerda cuando me pongo nostálgica, todo pasa y todo queda pero lo nuestro es pasar.
Ha sido un semestre intenso y me quedan muchos más que vivir con igual o mayor intensidad e ilusión y estoy segura de que muchos de ellos serán con las personas tan geniales que me llevo de esta experiencia.

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